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28 truquis dispares para grabar a tu familia o inspirarte en el intento. Parte II

October 25, 2019

"No soy nada fotogénica, menudo recuerdo chungo si estoy fea en todos los vídeos. Yo nunca sé qué grabar, porque a ti te queda todo taaan bonito, tan profesional, qué envidia. Yo paso de grabar todo el desastre de mi casa. Pues anda, que me voy a poner yo a grabar todo eso que dices, si en mi familia son todos unos sosos..."

 

¿Sabes qué? paso de tus excusitas, esas que le oigo a todo el mundo en bucle, para evitar tener un verdadero recuerdo audiovisual de lo que fuisteis, de lo que sois de verdad, para que lo recuerden y lo disfruten aquellos que seréis. ¿A que suena potente el asunto? Porque lo es. Porque es lo que hace tan bonitos y valiosos tus vídeos aunque a tus niños les cuelguen los mocos o se cuelguen por el cuello unos a otros.

 

Dicho esto, paso de los lloriqueos y prosigo con otros once truquis en forma de lista, ecléctica y desorganizada, como debe ser. Pero lista al fin y al cabo, que espero sea de ayuda contra bloqueos creativos en general y ese pánico audiovisual que vives tú en particular.

 

Os recuerdo que esto es un a segunda parte. Un recopilatorio para el blog de lo que ya escribí en Instagram allá por febrero para echaros un cable audiovisual durante #febrerosinedulcorantes de Victoria Peñafiel. Y como cualquier publicación cinematográfica de calidad, yo escribo a modo bianual, un post cada seis meses. Será vaga la Pimpampelis, dirán ustedes. Yo prefiero pensar que soy de creatividad reposada. Porque sí, yo también soy buena poniendo excusitas.

 

 

11. Orden y concierto. Dichosas carpetitas.

  

 

Orden y concierto, amiguis. Sin orden no hay peli. Que no significa que si me mandas una madeja de vídeos indescifrables de los últimos 10 años en una carpeta, yo no pueda apañarme. Puedo, pero os va a salir un dinerillo nada desdeñable por las horas invertidas. Dinerillo que podéis ahorrar con un poquito de por favor.

Así que, por favor, mejor hecho que perfecto. Que empezáis con carpetas tipo {Exterior.Día.Playa. Manuel.Su cubo.El abuelo.Su pala.Abuela grita.A comeeer} y con ese listón no hay quién acabe el verano ni la clasificación del infierno. Seamos sencillas o acabaremos muertas, al revés que la canción. Si no os veis capaces de más, una carpeta por mes, como por ejemplo {2019.FEBRERO} será mil veces mejor que el terrorífico {IPHONE.MISC.FOTOSYVIDEOS}

Y ya que sacamos el tema, si hacéis una para fotos y otra para vídeo, como si de agua y aceite se tratara, sería una maravilla maravillosa. Porque, queridas, puedo ahorrarme unas horas de trabajo separando el material y emplearlas para que esas pelis que todos os merecéis pasen de la perfección a lo sublime.

 

Aquí mi equipo Pimpampelis cuando saca su vena de ayudantes de montaje, esos que agrupan, ordenan, clasifican, discriminan... Para luego dejarlo todo peor que antes. Gajes del oficio, supongo.

 

 

12. Esto es un juego de niños. Juguemos.

 

 

Foto de niño que lee en su casa-biblioteca construida con cojines y foto de niño orgulloso de haber construido la casa-biblioteca para jugar a leer. En una familia con niños el juego es suyo, de su propiedad, uso y disfrute, aunque a veces nos inviten. Así que probad de vez en cuando (sobre todo los dueños de cámaras resistentes en general) a poner la cámara en manos de sus protagonistas. Un punto de vista subjetivo nos regala un efecto genial para cualquier peli: el churumbel grabando mientras juega al escondite, buscando cangrejos en la playa, o dándolo todo con el karaoke.

Un buen seguro por caídas y roturas o una cámara propia para el niño y la niña, para el futuro filmaker en general. Y a tope con el docu-reality en su máxima expresión. Magia. Es pura magia, oigan.

 

 

 

13. El horizontal no es viejuno. Hay que decirlo más.


Ya me vengo arriba y os diré algo breve pero intenso sobre la lectura. Igual que con los libros, soy una chica tradicional que lee los planos de izquierda a derecha y de arriba a abajo, porque aún no me he puesto las pilas con lo de leer coreano y en árabe también flojeo. Así que os recomiendo hacer lo mismo con vuestras imágenes. En horizontal la vida se lee mejor.
No reniego, del formato stories, nada más lejos de mi voluntad, oh, queridas amigas instagramers, amantes de la verticalidad como forma de vida. Yo lo entiendo. Pero grabar toooodo en vertical para luego meterlo en un vídeo con dos tercios de pantalla en negro para combinarlo con vídeos antiguos es una pérdida de espacio y por lo tanto de oportunidades de enseñar más y de contarlo mejor. Y que la vida (pensadlo detenidamente) es horizontal, aunque el móvil nos lleve la contraria con gran éxito de crítica y público.

Así que dejen a los niños jugar en horizontal - que es como suelen hacerlo excepto si se trata de escalada libre o un castell - y lo graban tal cual que es como mejor se leerán tus vídeos caseros. Chimpún.

 

 

14. Emoción en movimiento. Arco dramático.

 

Godard decía que la fotografía es verdad y el cine es una verdad contada 24 veces por segundo. Yo, como mediocre fotógrafa pero gran editora, veo movimiento en cada emoción, que es lo más verdad verdadera que se puede contar con una cámara.
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Hablo desde la sabiduría de quien ha vivido. De quien ha visto cosas que jamás creeríais. Como por ejemplo el efecto sobre un niño de ocho años de un maratón de tutoriales sobre cubos de Rubik. Sin pestañear. Tomando apuntes. Cayendo en el pánico, la rabia y la ira al ver que aquello no se desatascaba. Buscando nuevas estrategias, cargándose de paciencia, de valor, de resignación. Abandonando ante el rotundo fracaso. Y vuelta a intentarlo. Concentrado al nivel “todos vemos el humo que le sale al niño de la cabeza y no es metafórico”.

Y de pronto llega la euforia, cuando nadie la esperaba. Hasta el café que le habíamos preparado a la señora Euforia, varias veces esa misma tarde, se había enfriado, oigan. Pero… Boom. Feliz desenlace. Al menos hasta el día siguiente, que volvimos a comprar boletos en primera fila para la montaña rusa emocional donde vivimos desde aquel día, en el paritorio, cuando entramos dos y salimos tres.

¿Os suena a peli de las buenas? Será porque es una historia. Y lo es porque se mueve, porque hay un personaje con un arco dramático, como decimos la gente pro. Lo que viene siendo un crecimiento emocional, con altibajos y con un aprendizaje que evoluciona y hace crecer al personaje al final.

¿Os vuelve a sonar? Algunas también lo llamamos maternidad. Así que sacadle jugo porque tenéis historia para contar mil pelis cuando le dais al REC pensando en emociones y movimiento. Movimiento y emociones. Y luego me lo mandáis a mí, claro, que esto de contar historias en imágenes lo hago mucho mejor que el cubo de Rubik, dicho sea de paso.

 

 

15. Habla a la cámara. Contar también cuenta.

 

 

El sonido, ese gran olvidado. Un buen audio - os lo dirán mis amorosas y satisfechas clientas- hace una gran peli.
Yo os lo pido mucho, pero hazlo por sistema y tendrás un tesoro: graba sonido, autoentrevistas. Cuenta el verano, lo que piensas, lo que acaba de pasar... Puedes venirte arriba a lo David Attenborough o a lo tiki taka, lo mismo da. Pero vuestras voces son un golpe de aire fresco cuando se trata de conservar recuerdos.

Yo os ofrecería mil ideas, pero ¿Qué contaríais si fuera vuestra oportunidad de ser escuchadas en la posteridad por vuestros churumbeles, cuando éstos ya peinen canas?
O lo que es igual ¿Qué os hubiera gustado escuchar a vosotras de vuestros progenitores del ayer?

 

 

16. Desnuda tus vídeos. Piel con piel.

 

 

¡Ay, el olor del pelo de un bebé! Yo viviría desnuda y abrazada a un bebé. Mis niños lo saben y se aprovechan de las debilidades de una. Y de un plumazo se desvanecen las crisis de locura y luchas de poder en las que me meto solita. Así que también reivindico piel con piel para tus vídeos, reivindico su derecho a la desnudez.


Sé que sabes mogollón de apps molonas. Sé que sabes meter filtros como nadie. Sé que sabes pixelar una imagen, lavado tras lavado, whatsapp mediante, hasta convertirla en un mojón. Pero dejémosla respirar, desmaquillada, desnuda, en su calidad y sencillez original, que es desde donde mejor se puede trabajar. Que ya sabemos lo que puedes hacer con el iPhone X, pero esas guarrerías corrompen planos y no hay quién las deshaga. Es más, ya que tienes un iPhone X, déjale trabajar, que casi graba sólo y lo hace más que bien. No lo guarrees luego, anda.

Las orejas de conejo molan, no seré quien lo niegue. Pero igual no queremos que nuestros nietos nos recuerden con arcoiris saliendo por las orejas o cara de unicornio. Digo. Piensen ustedes en ello y apiádense de mis pequeños dramas de editora posmoderna. ¡Besis sin filtro para todos!

 

 

17. Siempre habrá historias que grabar.

 

 

Este sitio de la foto es ese sitio donde los banderines de un cumple se juntan con las piñas y los calendarios de adviento, que conviven con globos a medio desinflar en cada rincón durante casi todo el año. A veces siento que vivimos en una resaca continua, en el eterno día después de cada evento familiar, fiesta de pijamas, visita de primos, comida de amigos, fiestas de guardar, días no lectivos del infierno, gymkanas, partidas de rummy, acampadas de salón o maratón de Netflix con Tintin como protagonista y pizza o palomitas como decoración a ras de suelo. Y siempre me resisto a recoger los banderines correspondientes. Porque, en cuanto te descuidas, te giras y lo encuentras todo vacío. Si no fuera por las guirnaldas, que simulan que la verbena está siempre a punto de empezar.


Y cuento esto porque lo que más oigo cuando cuento mi proyecto (esto de que pillo tus videos caseros y los convierto en grandes pelis documentales) es eso de "Me encanta, pero mis videos son un rollo, yo nunca sé qué grabar. En mi casa no pasa nada interesante".

Así en general, como veis, es mentira. Si vivís en una casa - lo cual me parece razonable, dado que sirven para eso- pasan cosas interesantes a cada rato. Hay que fijarse, amigas, y aprender a mirar. Es como escuchar, es cuestión de practicar. Porque hasta una casa vacía cuenta cosas sin cesar.

 

 

18. Cine de autor. Porque sois autores.

 

 

Simplificando, que os preguntéis qué visión aportáis, qué diferencia lo que grabas de lo que grabaría tu hermano o tu amiga Manolita en la misma situación. Al darle al REC piensa en tu manera de hacerlo, que es única e intransferible. Y cada vez que grabes, vuelve sobre esos pasos ¡Hazte director o directora de tus vídeos! Crea e imprime tu sello en tus vídeos.

Vale, ejemplo mundano: mi padre hacía primeros planos de las caras de todo el mundo. Siempre. Playa, montaña, Navidad, cumples... Y le gustaba montarlos todos seguidos, como si fuera el elenco de una peli. Cuando ves sus montajes de Súper8 ya esperas ese momento tan suyo.

Puede estar en el contenido o en la forma. Quizá eres una loca de grabar comida, espuma de todos los mares que has visto, gente que salta. O haces barridos, traveling, panorámicas... Ups, os suena a chino porque nos falta hablar de movimientos de cámara. Paciencia. Por ahora, sólo dale una vuelta a esta cuestión ¿Cuál puede ser tu sello?

 

 

19. Esto es un lenguaje y hay gramática ¡A estudiar!

 

 

Porque nos meteremos en el apasionante mundo de los tipos de plano, que ya toca subir el nivel, gente. Lo que viene siendo la gramática audiovisual. Son códigos que ya tenéis en la cabeza porque llevamos viendo ese lenguaje en las pelis desde la infancia, pero tomar consciencia de ello os ayudará a grabar mejor.

🎥 Plano detalle:
Ya imagináis, esas cosillas que queremos ver de cerca. Manos, ojos, pies, flores... El mundo en pequeño.
🎥 Primer plano:
El yo, tu cara, las suyas, una sonrisa, un lloro...
🎥 Plano medio:
Del pecho para arriba, una charla, una entrevista, dos amigos o uno solo.
🎥 Plano americano:
Éste mola todo, se llama así porque va desde la cabeza a las cartucheras, esas que a algunas nos traen de cabeza pero que en las pelis del oeste eran la clave de los duelos al sol.
🎥 Plano general:
Lo que viene siendo el paisaje, sea humano, animal o vegetal.

Sin demasiados líos, el asunto es usar todos. Da riqueza y profesionalidad. Como hablar bien o escribir con sujeto, verbo y predicado. Tu público lo agradece, vamos. La manera de conseguirlo  es fragmentando la acción ¿Practicamos con una escena de cumple? Ahora a la inversa, por fastidiar:


🎬 General:
La casa y los invitados
🎬 Americano:
Invitados jugando, bailando, cantando, pero sin grandes movimientos
🎬 Medio:
Invitados se relacionan, hablan entre ellos
🎬 Primer plano:
Emociones, invitados ríen, lloran, gritan...
🎬 Detalle:
Manos abriendo regalos, velas encendidas, ojos ilusionados, envoltorios en el suelo, un globo...

Lo más importante. Sobre todo: NO COLAPSEIS, porfa. Que si encendéis la cámara, ya lo estáis haciendo bien. Del resto me encargo yo.

 

 

20. Grabas personas. Y nos gustan las personas ¿no?

 

 

Todos tenemos ese amigo. El tipo que se pone las gafas del revés, suelta media sonrisa facilona y evita que te caigas por el precipicio emocional. Y creo firmemente que Telmo será ese gran amigo para alguien. Porque me mira así, me suelta con voz de pito "Hoola Beléeeen, soy mamaaaa" mientras pasea con mis zapatos y me levanta cualquier día pordiosero con una carcajada.

Y es que aquí venimos a hacer amigos. O para evitar enemigos. Porque a veces nos parapetamos con el móvil y ponemos el piloto automático, como si lo de enfrente no fueran personas, sean grandes o pequeñas. Sobre todo si son pequeñas, acordaos que sin complicidad no vamos a ningún sitio.

A partir de ahora abandona lo de "a ver, a ver, enséñame, repite, haz eso tan gracioso, dale un beso a tu prima, pero más alto, que no te oigo, mira, mira aquí, mira aquiiiiii" porque no funciona, pero además porque es muy raro ver escenas provocadas cuando lo que buscamos es recordar la realidad.

Y en la realidad los niños lloran justo cuando quieres que posen, se comen la tarta cuando quieres que la enseñen a cámara, gritan cuando quieres que sonrían entre suaves susurros. Así que, si no puedes con el enemigo (ya te digo yo que no) mejor únete. Haz amigos y tus vídeos no serán perfectos, pero serán verdad. Y de pronto verás que todo fluye y todo llega.
Si pedimos las cosas amablemente, sin forzar, sin gruñir y sin avasallar, flipad, pero casi siempre nos seguirán el rollo. Porque eso hacen los amigos. Seguirte el rollo.

 

 

21. Borrad. Borrad, malditos.

 

 

"No tengo calzoncillos mamá, dónde hay calcetines, necesito pantalones nuevos..." No, hijo. No necesitas más que excavar en la montaña de ropa limpia, que es como hacer una prospección en busca de petróleo. Sólo consiguen algo los persistentes, pero la recompensa es enorme. Ir con ropa interior al cole, sin ir más lejos. Por poner un ejemplo.

¿Otro ejemplo? Os va la vida en grabar tooodo el verano, os lleváis hasta la cámara acuática a Islandia, o dais al REC con cada carantoña del bebé. Pero cuando es cuestión de que todo ese material cumpla su misión, cuando llega el momento de verlo, de compartirlo, de recordarlo (que digo yo que para eso grabamos recuerdos) buscar en el móvil o el disco duro es como buscar en mi montaña de ropa. De valientes, persistentes y concienzudos.

Yo os quiero, pero os quiero como sois, así que trabajemos con nuestras limitaciones y busquemos una solución fácil. Borra, querida amiga!! Cuántas veces grabas algo que sabes que no, que no dice nada, que no ha salido bien, que tienes repetido diez veces. Que no. Pues tira millas con el icono de la basurita y puerta. Al menos la montaña será más pequeña cuando toque buscar qué ponerse para ir al cole. Vuestro móvil será más feliz y un móvil feliz graba momentos inolvidables. Esto es así.

 

22. Bonus Track. 

 

 

Hasta aquí hemos llegado con estos truquis sin orden ni concierto, sin tema ni sentido. Pero es que así se inspiran los artisas, con el caos en estado puro ¿Y qué sois, gente valiente? ¡Artistas! ¿Y qué hacéis? ¡Arte! 

 

Ahora me pongo seria, venga, va. Porque os tengo que dar las gracias.

 

Gracias por seguirme, por leerme, por reíros conmigo, por acordaros de lo que hago -más allá de contaros historietas- por seguir mis #pimpampelistruquis y sugerir mi nombre cuando el cuñado o la vecina necesitan una peli para el cumple, el festejo o la boda del año.

Y por entender lo que intento hacer con mi trabajo. Cada vez que me dais vía libre para construir, desde mi mirada, una historia donde vuestros archivos de fotos y vídeo puedan vivir muchos años más. Cuando me contáis que habéis llorado y reído, y que ha habido un antes y un después. Que ver la historia de vuestra memoria audiovisual ha sido un proceso de reflexión y de poner en valor lo que tenéis en casa, de recordaros unos a otros que os queréis. Cuando eso pasa, y pasa a menudo, sólo se me ocurre un enorme ¡Gracias!

 

 

 

 

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