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Música libre de derechos para editar vídeos (legalmente) y no morir en el intento.

Actualizado: jun 26



Todos queremos música gratis y además estamos acostumbrados a tenerla, o al menos es la sensación que nos produce tener a nuestra disposición muchas plataformas de streaming y vídeo desde las que podemos descargar con relativa facilidad música comercial (la que un artista saca al mercado reservándose sus derechos como autor, entre ellos los de exhibición y explotación) sin pagar por ella.


Sin meterme en jardines sobre piratería ni corsarios digitales, sea el medio que sea el que hayas utilizado para conseguir la música, que utilices el último hit de Billie Eilish para tu vídeo casero quedará entre tú y tu familia, no creo que llegue a oídos de Billie Eilish, mucho menos si te da por poner a Michael Jackson o los Beatles de fondo de tu vídeo de vacaciones. Que no están en ninguno de los casos para andar vigilando lo que suena en tu casa.


Además de mi teoría mágica sobre estrellas del pop fallecidas, tienes la suerte de que ese tipo de uso entra dentro de un difuso marco, la copia para uso privado. En resumen, de puertas para dentro, cada uno usa la música como le parece. El asunto cambia cuando has pensado venirte arriba con el vídeo navideño de la empresa y lo quieres colgar en Youtube, en Instagram o difundirlo a los cuatro vientos por redes sociales y el cosmos en general.


Mucha gente piensa que esta guerra no va con ellos y sólo necesitan tener derechos sobre esa música si pretenden "lucrarse", ganar dinero con el vídeo que hayan hecho, sea cual sea el medio de difusión. Pero lo cierto es que, en cuanto la intención deja de ser de uso privado, da igual que lo hagas por amor al arte. Tanto es así que casi todas las plataformas y redes sociales de vídeo te mandan a casa con tu vídeo bajo el brazo si infringes los derechos de autor de cualquiera.


Billie Eilish se entera rápidamente y sus derechos como autora de la obra musical ponen el contador de los dólares en marcha. Es cuando llega el momento de asumir que no todo el campo es orégano ni todos tus vídeos pueden llevar la banda sonora de Madonna. Y es cuando empiezas a oír palabras misteriosas como creative commons, librerías musicales, canciones libres de derechos... ¿Por dónde empezar?


Ahora mismo hay millones de soluciones, te cuento un pequeño resumen de las que más me convencen y las opciones más recurrentes a las que acudo una y otra vez en estos últimos años.

Como consejo general, ten en cuenta para qué lo vas a usar, es decir, la difusión final del vídeo. Si tiene intención comercial, no sólo lúdica, o la intensidad con la que vas a emplear esa canción en concreto.



Por eso te dejo también varios servicios de pago que quizá te salgan a cuenta, repito que dependiendo del uso y la frecuencia con la que lo necesites. Eso te ayudará a decidir la mejor opción en cada caso y si te merece la pena realizar una pequeña inversión o no:


FREEMUSICARCHIVE

Es un fondo Creative Commons, por lo que tienes que respetar los principios CC en su uso. Esto quiere decir que el autor o autora de la obra ha decidido acogerse a una licencia de derecho de autor abierta y/o libre para obras culturales, científicas y educativas. Cada caso especifica el uso final que considera esa cesión sin remunerar.


Ojo, el contenido Creative Commons no es barra libre, al usarlo te adhieres a unos principios y valores de solidaridad y comunidad que entiende internet como un lugar donde compartir de forma recíproca. Hablando claro, si robar está feo, robarle a esta gente y no respetar su licencia de uso es de cutres. Lo habitual es que te pidan que nombres la obra y autor en la imagen de tu vídeo y la acredites en comentarios. Si no quieres o puedes, seguramente deberás comprar una licencia.


Además de Freemusicarchive y otras cuantas plataformas similares hay cientos de artistas individuales que ofrecen su contenido directamente en su web para descarga Creative Commons, el señor Google te ayudará a identificarlos rápidamente. Yo le tengo especial cariño a


JAMENDO Ofrece servicio gratuito Creative Commons. Pero, como en todos los servicios gratuitos, estudia bien para qué usos y en qué ámbito de difusión está permitida esa licencia gratuita, suelen ser no comerciales.

YOUTUBE AUDIOLIBRARY

La librería de YouTube para creadores de contenido, gratuita. Si este es tu caso, sin duda la mejor opción en cuanto a comodidad e inmediatez. No vas a encontrar al Bob Dylan del siglo XXI, pero hay hallazgos sorprendente.


PREMIUMBEAT Versión musical de Shutterstock (el gran archivo de fotos de stock que todos descargamos con alegría y marca de agua inlcuida) Ofrece tarifa plana, funcionando de forma muy similar a su primo hermano fotógrafo.


MUSICBED Está más dirigida a creadores de contenido. Si eres profesional del medio digital, puedes encontrar posibilidades interesantes. Aunque, atentos, porque ahora entramos en el universo de las opciones para profesionales, con suscripción anual. Y aquí hay que elegir, queridos. No hay body que aguante cuatro suscripciones simultáneas a plataformas varias para por si acaso encuentro la música que necesito.




ARTLIST Es la plataforma que más uso ahora mismo, con tarifa plana para casi cualquier uso comercial y con gran variedad de géneros y ritmos, destaca por la calidad de los artistas de su catálogo. Igual que el resto de opciones de suscripción, incluye efectos de sonido y ofrece (pagando más, claro) librería de imágenes y de vídeo hasta en 4k. Es la que estoy usando en los últimos tiempos y agradezco las novedades constantes, además de que no me encuentro con la misma música tan a menudo como con otras plataformas. Porque no hay nada más triste que romperte la cabeza para dar con la música ideal y escucharla en veinte anuncios de veinte marcas durante el mes siguiente. Sí, es lo que tiene la música de librería. Cuando encuentras un hit, no eres ni la primera ni la única en encontrarlo, cuenta con ello. Y piensa en positivo, significa que tienes buen gusto o buen oído comercial ;)

EPIDEMICSOUND Tarifa plana para casi cualquier uso comercial, prácticamente idéntica a Artlist, por lo que ya se trata de trastear y elegir la que mejor te encaje. Varía el motor de búsqueda y el propio catálogo, claro.

AUDIOJUNGLE En este caso pagas por canción. Audiojungle es la parte musical de Envato Marketplace, que ofrece -siempre con el método de pago por pack o descarga- muchos recursos útiles para usuarios no profesionales o low-cost: logos, animaciones, rótulos, infografías, imágenes o vídeos de stock… Es una fuente de recursos para tener en cuenta a menudo.


ENVATO ELEMENTS

La plataforma de Envato se ha adaptado a las nuevas tendencias de consumo online y por fin ofrece a través de Envato Elements una tarifa plana con la que puedes acceder a miles de recursos musicales, de vídeo, foto, grafismo... Es cuestión de estudiar un poco las opciones y valorar lo que te merece más la pena para el momento en el que te encuentras y las necesidades que tengas.

Para terminar, te cuento que quizá te suena que poner a Bach o Mozart de fondo para animar tu vídeo viral te sale gratis. Efectivamente, hay una serie de obras que se pueden usar sin restricciones por haber pasado los 50 años de la muerte de su autor. ¡Ups! no tan rápido, cowboy, piensa que esa obra ha sido interpretada por una orquesta o un grupo que sí tiene derechos reservados sobre su interpretación. Así que volvemos a la misma cantinela.


En resumen, ten ojo cuando leas GRATIS en una web de descargas de músicas. Lee bien las condiciones y respétalas. No es lo mismo libre de derechos que gratis. Y aunque parezca muy loco, detrás de esa canción hay alguien que ha invertido su tiempo y su talento para que tu vídeo no parezca un despropósito. Actúa, siempre que puedas, en consecuencia.


Nada más. Besos y abrazos libres de derechos y esta vez ¡Gratis!


PD: Si conoces algún recurso de música interesante, comparte y haznos un poquito más sabios. Y si te ha resultado útil los que te he contado, comparte y comenta, que eso también es gratis ;)

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